sábado, 27 de febrero de 2010

Mazalvete

En la entrada dedicada a mi séptimo abuelo Juan Tajahuerce Ruiz de Caravantes menciono que tras quedarse viudo se trasladó al vecino pueblo de Mazalvete para contraer matrimonio con Ana Sanz, madre de la que más tarde sería su nuera. Esto sucedió el 15 de diciembre de 1721. En esas fechas el lugar contaría con algo más de un centenar de moradores.


Se trata de una pequeña población de la comarca Campo de Gómara situada en un llano y en la que, curiosamente, su territorio está separado del término municipal. Su anterior nombre era Mazalvete Andaba, sin duda por la proximidad de este despoblado. En 1842 contaba con 25 hogares y 96 vecinos y poco más tarde se integró y pasó a ser una pedanía de Candilichera. Ha seguido el mismo curso que todos los pueblos de los que he venido hablando en entradas anteriores ya que en 1981 tenía 61 habitantes y solamente 30 en el censo de 2008.

Es interesante la iglesia dedicada a la Asunción. De su fábrica románica solamente quedan los muros norte y sur de la nave, el resto es de construcción posterior con algún resto románico.

No es que sea un pueblo muy vinculado a los Tajahuerce, pero he querido continuar con el propósito de dar alguna pincelada sobre los lugares en los que suceden algunos de sus hechos.


Ver más de Mazalvete

domingo, 21 de febrero de 2010

Cumpleaños feliz

Un año ha transcurrido desde que inicié este blog y durante este periodo, con ésta, son ya cuarenta y ocho las entradas que han visto la luz sin apenas darme cuenta. De media casi una por semana. No está nada mal.


En un principio la causa de mi afán por escribir fue el deseo de dar a conocer a mi entorno familiar los métodos utilizados para conseguir los hallazgos de mi investigación genealógica de la que también quería darles cumplida información.

Los comienzos fueron algo torpes pero, con unas cuantas indicaciones, poco a poco fui tomando las riendas  y cogiéndole el gusto a esto de escribir y en breve se convirtió en un verdadero placer el hacerlo, recuperando una de mis aficiones juveniles.

Con el título elegido quise evidenciar el devenir de nuestro apellido desde aquel De Tajahuerce inicial hasta la consolidación de nuestro actual Tajafuerte. Otras familias han seguido conservando la grafía primitiva, aunque el “de” se quedó en alguna encrucijada.

Hace unas semanas incorporé, con la inestimable ayuda de mi hijo mayor, un mapa donde los Tajafuerte están georreferenciados y en el que poco a poco voy añadiendo personas a medida de que facilito su información.  Probadlo, veréis que tiene su utilidad para encontrar las entradas de nuestros familiares.

He disfrutado como un enano dando forma a este blog pero sobre todo pensando qué temas incorporar, indagando datos sobre ellos, redactándolos,  ordenando y reordenando las frases, corrigiendo la ortografía, cambiando palabras con ayuda de un compañero silencioso que tengo al lado: un diccionario de sinónimos y antónimos del que ya soy un verdadero adicto. En fin una labor absorbente para un principiante como yo pero, la verdad sea dicha, muy gratificante.

Y también, ¡¡OH vanidad!! “me ha llenado de orgullo y satisfacción” saber que algunos me leéis y que incluso os agradan algunas de las cosas que relato.

Continuaré escribiendo con asiduidad para mi deleite personal pero me congratularé si continuáis siguiendo mi blog como habéis hecho hasta ahora. Intentaré no aburrir al personal. Además quedan por contar muchas cosas de nuestra historia familiar que no quiero que os perdáis. Os espero. Gracias a todos.
  

domingo, 14 de febrero de 2010

Carnestolendas


Ya ha pasado la vorágine del carnaval. El de nuestra ciudad es un carnaval algo anodino y copia de casi todos los que se celebran actualmente. El chupinazo, el toro de fuego y unos desfiles más o menos vistosos  encaminados principalmente al disfrute de los niños. Los jóvenes los han convertido en una fiesta de disfraces, acompañada de una cena y noche discotequera. Para los que nacimos en la posguerra pasan sin pena ni gloria y el mayor atractivo consiste en ver a nuestros nietos y algunos más lanzados participar en los desfiles carnavalescos.


Cualquier parecido con lo que nos cuentan eran los de antaño es pura coincidencia. Y no lo digo con nostalgia o añoranza del pasado puesto que en este tema que nos ocupa para nuestra generación no existe tal pasado. Cuarenta años de prohibición por la dictadura franquista son una losa difícil de levantar. Simplemente constato que son otra cosa y así debe de ser puesto que las formas de divertirse son totalmente distintas.


El  popular Cipotero no realiza ninguna de las funciones que según cuentan ejecutaba.  Llevaba máscara y una bolsa o zurrón con chucherías para repartir a los niños y los encorría para pegarles con una especie de pelota que colgaba de un palo. No lo hemos conocido. Recuerdo que mi madre nos solía decir si nos ensuciábamos que nos poníamos como cipoteros. Ahora los cipoteros simplemente tiran el cohete y desfilan.


He leído que en Tajahuerce existe el Zurronero, personaje con máscara y zurrón que el jueves lardero se dedica a asustar a los niños. Muy similar a nuestro Cipotero.


He presenciado el desfile de este Domingo de Carnaval  y he observado varias actuaciones destacables: los dos grupos sudamericanos, los trajes de la Asociación de Mujeres del barrio de Lourdes, los gigantes de la comparsa Perrinche y a mi juicio sobre todos ellos la actuación de los Dantzaris Municipales parodiando un ballet. Graciosísimos.





En la actualidad en nuestra ciudad los carnavales se limitan al fin de semana. Antiguamente comenzaban el Juerves Lardero que era el anterior al miércoles de ceniza, seguían viernes, sábado, domingo, lunes y martes de carnaval, miércoles de ceniza y terminaban con el domingo de piñata, primero después del miércoles de ceniza. Los días más celebrados eran el domingo y martes de carnaval. Demasiado para el cuerpo.

El nombre de Carnestolendas creo que quiere decir quitadas las carnes y alude a la prohibición de comer carne durante la cuaresma. Eran otros tiempos.


sábado, 13 de febrero de 2010

Juan Tajahuerce Ruiz de Caravantes

Mi séptimo abuelo nació en Esteras de Lubia y recibió el bautismo en la iglesia de San Pedro Apóstol de esa localidad el lunes 15 de Marzo de 1666. Fueron sus padres Juan Tajahuerce Domínguez y Catalina Ruiz de Caravantes Ruiz ; abuelos paternos Sebastián Tajahuerce y Bárbara Domínguez y maternos Pedro Ruiz de Caravantes y Francisca Ruiz.


El 7 de setiembre de 1691, contando 25 años de edad, Juan se casa en Esteras de Lubia con Catalina Hernández Garcés, dos años mayor que él y natural del mismo lugar en el que también fueron bautizados los cinco hijos habidos en este matrimonio

Juan. Nacido el 28 de octubre de 1692 que se casó con Antonia Blasco Marco el 22 de Agosto de 1724.
María Josefa. Nació el 7 de Febrero de 1695
Rosalía. Nacida el 4 de Mayo de 1698
Francisco. Mi sexto abuelo del que ya he informado anteriormente en la entrada del 8/2/2010.
Sebastián. Nació el 10 de Agosto de 1704 y se casó el 5 de Febrero de 1742 con María Modrego Llorente.

El 17 de Junio de 1720 enviudó de Catalina fallecida a los 56 años en el mismo Esteras y año y medio más tarde se traslada al cercano pueblo de Mazalvete para contraer segundas nupcias el 15 de Diciembre de 1721 con Ana Sanz, que era viuda de Domingo La Puerta.

No habían transcurrido dos años cuando el 12 de Octubre de 1723, un hijo de Juan se casa con una hija de Ana, ambos de los respectivos matrimonios anteriores con lo que Josefa La Puerta Sanz además de ser hijastra de Juan es su nuera y Francisco Tajahuerce Hernández, mi sexto abuelo, siendo hijastro de Ana Sanz se convierte también en su yerno.

El 25 de Febrero de 1740 fallece en Esteras de Lubia Juan Tajahuerce Ruiz de Caravantes cuando tenía 73 años,  edad que para esa época era  muy avanzada.

En los extractos de los pleitos de hidalguía de la chancillería de Valladolid figura Manuel Ruiz de Caravantes Gil, vecino de Peroniel del Campo, que el 8 de Abril de 1777 inició el juicio. En las pruebas de nobleza aparecen las de su padre y las de su abuelo Francisco Ruiz de Caravantes Ruiz, natural de Peroniel quien figura como vecino noble de 1665 a 1697 y fue alcalde en 1686, 1697 y 1704. Este Francisco Ruiz de Caravantes era el hermano de Catalina la madre de Juan Tajahuerce. Es el mayor acercamiento de los Tajahuerce a la nobleza.

lunes, 8 de febrero de 2010

Francisco Tajahuerce Hernández

Mi sexto abuelo nació en Esteras de Lubia y recibió las aguas bautismales en la iglesia de San Pedro Apóstol de ese lugar el día 13 de octubre de 1701. Era hijo de Juan Tajahuerce Ruiz de Caravantes y de Catalina Hernández Garcés y casualmente sus abuelos paternos también se llamaban Juan y Catalina.

Veintidós años más tarde, el 11 de octubre de 1723, contrajo matrimonio con Josefa La Puerta Sanz, hija de Domingo y de Ana en la ya mencionada iglesia de San Pedro Apóstol de Esteras de Lubia donde así mismo fueron bautizados los cuatro hijos nacidos de esta unión:

Manuel. Casó en Esteras el 22 de Febrero de 1748 con Ana Enciso Ortega.
Santiago. Nació el 25 de Julio de 1731, casó con Manuela Calonge Enciso el 29 de Enero de 1757 también en Esteras donde falleció el 20 de Noviembre de 1800. Este matrimonio tuvo dos hijos llamados Hilario y Manuel.
Francisco. Contrajo matrimonio en Esteras el 13 de Junio de 1767 con Agueda Domínguez Ortega.
Bernardo. Fue bautizado en Esteras el 11 de Febrero de 1748

Con cuarenta y siete años, fallecida Josefa tras este último parto , contrae nuevas nupcias en el mismo lugar de las primeras con Manuela Enciso Navarro, natural de Noviercas e hija de José e Isabel, el 2 de Diciembre de 1748. A la sazón Manuela era viuda de Manuel Esquivias con quien se había casado en Almenar de Soria el 28 de Enero de 1732.

Que yo sepa, Francisco y Manuela solamente tuvieron un hijo al que pusieron por nombre Juan José, mi quinto abuelo, al que vieron marchar a buscarse la vida en el vecino pueblo de Villar del Campo y de quien ya he facilitado amplia información en la entrada del 28/12/2009.

Desconozco el motivo por el que en la partida de bautismo de Eugenio Tajahuerce Salvador consta que éste es nieto por vía paterna de Roque, puesto que el resto de los datos son los de Francisco.

A los 63 años, el viernes 22 de Febrero de 1765, falleció en Esteras de Lubia donde había transcurrido toda su vida. Ignoro si dejó viuda o por el contrario el viudo era él.

martes, 2 de febrero de 2010

Tajahuerce

Es un municipio asentado al noroeste de la Sierra del Cortado dentro de la comarca Soriana de Tierras de Agreda. Disfruta de una situación panorámicamente privilegiada puesto que desde su plaza se divisan las vegas altas del Rituerto y Araviana y está rodeado por las Sierras del Almuerzo, el Madero, el Pulpal, el Toranzo y coronando todas ellas la Sierra del Moncayo.


Dice Madoz (1845/1850) que está situado en terreno peñascoso y combatido principalmente por los vientos del norte y oeste, que goza de clima sano y tiene 34 casas, la consistorial con cárcel, escuela de instrucción primaria frecuentada por 14 alumnos y una iglesia parroquial servida por un cura y un sacristán. Hay 35 hogares y 140 vecinos.

Hoy día tiene 51 habitantes (el último censo en las elecciones de 2009 le atribuía 33 votantes). Del lugar han desaparecido la cárcel, la escuela, los alumnos, la mayoría de sus habitantes, el sacristán y un cura reparte su ministerio entre varios pueblos de la comarca.

Su economía se mantiene gracias al cultivo del cereal y girasol, el ganado porcino y un parque eólico de generadores de energía eléctrica. Existe también un aprovechamiento importante de la caza y de la trufa. Incluso el ganado lanar, tradición secular Soriana, ha desaparecido de este enclave por lo que sus pastos se alquilan a rebaños trashumantes.


A destacar la iglesia románica de Nuestra señora de la Asunción y la ermita de la Soledad de 1724.

En su término se encuentra el despoblado de La Pica con casas edificadas en el siglo XVIII, un torreón de defensa berebere, las ruinas de una ermita románica y una fuente árabe. El marquesado de La Pica fue expedido por Carlos II el 18 de julio de 1684 y se halla desde su creación en poder de una familia chilena.

Ningún Tajahuerce de los hasta ahora investigados es natural de su homónimo, pero yo sustento la teoría de que algún antecesor de las 40 familias que se sabe que habitaban este lugar en el siglo XVI emigró a algún pueblo lindante, posiblemente Esteras, y allí fue conocido como Francisco, o Juan o el que sea “De Tajahuerce”. ¿Cuándo y donde se quedó el “De” por el camino? Eso ya es harina de otro costal. ¡¡Ojala alguien tras de mí encuentre este eslabón!!

He querido dar estas pinceladas sobre esta población porque, a pesar de no tener hasta el momento ningún ancestro nacido en este lugar, creo que los Tajafuerte estamos estrechamente vinculados al mismo.


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